Sexto toro: Marco Pérez firmó una actuación de notable calado artístico frente a “Riguroso”, número 37 de Julio de la Puerta, en una labor marcada por la inteligencia, el temple y la personalidad. Ya desde el saludo capotero dejó detalles de calidad, destacando varias tijerillas ejecutadas con gusto y originalidad. El novillo, algo aquerenciado en los primeros tercios, fue bien administrado en varas, con un castigo medido.
En banderillas se vivió un momento de cierta tensión cuando el animal apretó con fuerza a la cuadrilla, provocando un susto a José Antonio Prestel al saltar al burladero. Con la muleta, Marco Pérez cuajó una faena de gran oficio y pulcritud, basada en una lectura precisa del comportamiento del astado. La obra fue a más, logrando someter su movilidad y aprovechar su nobleza siempre a base de temple y buen toque. Destacaron pasajes de toreo vertical y de muñecas templadas por ambos pitones, con momentos de gran conexión con los tendidos. La espada no terminó de rubricar la obra en primera instancia, pero tras el pinchazo previo a la estocada definitiva, el palco concedió una oreja tras aviso
Quinto toro: Borja Jiménez protagonizó la faena de la tarde frente al quinto, un toro de gran transmisión, fondo y bravura que llegó al último tercio con mucha entrega. El sevillano firmó una obra poderosa y de gran dimensión, con series largas por la derecha y un toreo al natural de gran profundidad y pureza. El animal, pese a algún amago de rajarse, mantuvo emoción y codicia, llegando a pedirse el indulto de forma insistente, aunque finalmente no fue concedido por la presidencia. Tras la estocada, el toro fue premiado con la vuelta al ruedo y Borja Jiménez paseó las dos orejas.
Cuarto toro: Miguel Ángel Perera firmó una actuación de gran autoridad frente al cuarto, un toro exigente pero con fondo que puso a prueba su capacidad de mando. El extremeño supo imponerse desde la firmeza, construyendo una faena de menos a más marcada por el temple y la pureza del trazo, incluso con el viento como dificultad añadida. Hubo siempre sensación de dominio, con el diestro conduciendo las embestidas con seguridad y verdad hasta lograr los mejores momentos de la labor. Una estocada efectiva rubricó una obra de peso, premiada con dos orejas.
Tercer toro: Marco Pérez volvió a dejar patente su concepto y madurez frente a un toro de Julio de la Puerta que tuvo movilidad, aunque también ciertas irregularidades en su comportamiento. El salmantino entendió pronto las condiciones del animal y planteó una faena inteligente, administrando los tiempos y llevando siempre muy conducida la embestida. Los mejores momentos llegaron al natural, donde logró muletazos de gran limpieza y gusto. El fallo con la espada impidió tocar pelo y todo quedó en una ovación tras aviso.
Segundo toro: Borja Jiménez firmó una actuación rotunda frente al segundo, un toro con transmisión y clase al que entendió desde el primer momento. El sevillano lo recibió con lucimiento capotero y después cuajó una faena poderosa y profunda, mandando siempre en las embestidas y ligando tandas de gran temple por ambos pitones. La conexión con los tendidos fue creciendo conforme avanzaba una obra de alto nivel, rematada además con una estocada eficaz. Paseó dos orejas tras una labor de gran dimensión.
Primer toro: Miguel Ángel Perera abrió la tarde dejando una actuación de mucha firmeza y pureza frente a un notable toro de Julio de la Puerta, bravo y con calidad en sus embestidas. El extremeño ya destacó con el capote en un recibo templado y elegante, antes de construir una faena basada en el pulso y la suavidad. Toreó con profundidad y buen gusto, aprovechando las virtudes del animal en series ligadas y de gran expresión. Un pinchazo previo a la estocada dejó el premio en una oreja, mientras el toro fue ovacionado en el arrastre. Oreja
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Osuna, Sevilla – Corrida de toros. Toros de Julio de la Puerta,
• MIGUEL ÁNGEL PERERA, oreja y dos orejas
• BORJA JIMÉNEZ, dos orejas y dos orejas
• MARCO PÉREZ, ovación tras aviso y oreja tras aviso










