Se abrió la tarde con Joao D’Alva marchándose a la puerta de chiqueros para recibir al primero, un novillo de Salvador Guardiola, bien presentado, fino pero musculado. Salió con pies y permitió un correcto saludo capotero. En el caballo se mostró tardo, llegando a tomar hasta tres varas, en un tercio bien ejecutado por Helder Pires. También destacó el propio D’Alva en banderillas, aunque el astado comenzó ahí a venirse a menos.
La faena arrancó de rodillas, pero pronto evidenció el novillo su falta de fuerza, llegando incluso a perder las manos. Sin raza ni movilidad, imposibilitó cualquier lucimiento. D’Alva despachó con media estocada y necesitó tres descabellos. Silencio para el novillero y pitos al toro.
El segundo, también de Guardiola, lucía una atractiva lámina: bragado, calcetero y coletero. Sin embargo, fue completamente arruinado en varas, donde el picador lo castigó en exceso hasta abrirle un severo boquete en el tercer puyazo. El novillo, que apuntaba mejores condiciones, llegó a la muleta asfixiado y sin opciones. Jesús de la Calzada se encontró sin materia prima. Silencio para el novillero y protesta para el novillo.
En el tercero volvió Joao D’Alva a chiqueros, nuevamente con actitud destacada. Apostó por el toro llevándolo hasta cuatro veces al caballo, priorizando su lucimiento. Buen tercio de varas de Luc Toselló y notable actuación del propio D’Alva en banderillas. Brindó a Alberto Palacios, presidente de “3 puyazos”, e inició la faena con un cambiado por la espalda.
El novillo, de nombre Isaías, tenía clase pero escasa fuerza, apagándose pronto. D’Alva lo intentó por ambos pitones, logrando muletazos estimables pero sin transmisión. Mató tras un cuarto de estocada, pinchazo y estocada trasera. Silencio para ambos.
Cerró plaza el cuarto, el más pequeño del encierro y visiblemente inválido de los cuartos traseros. Fue bien picado por “Titi” Agudo, pero su falta de fuerzas condicionó todo. Jesús de la Calzada poco pudo hacer y terminó alargando en exceso una faena sin contenido. Pinchazo y estocada pusieron fin a una tarde sin opciones. Silencio para el novillero y pitos al toro.
- Joao D’Alva: silencio y silencio
- Jesús de la Calzada: silencio y silencio











